Desde aquel día en la Oficina

Aquella mañana de invierno, hacía frío, y llovía. Te sentaste en frente del ordenador y ya no levantaste cabeza hasta el cuarto día que por fin nos saludamos. Este es el vago recuerdo que tengo de ti.
Yo me sentía cansado y agobiado, la rutina de la oficina mata a cualquiera y ademas el café que tomamos no ayuda a despertar a nadie, más que apurar la visita al baño más rápido si cabe. Así es la rutina aquí, en la oficina, apenas nos saludamos, la gente no es feliz, solo unos pocos de la mesa de al lado que juegan a ser inquisidores y jefes a la vez.
Y nunca me dí cuenta de sus palabras y menos de sus miradas, porque se me había olvidado ese lenguaje, estaba muy cansado, y menos creí que alguien me llamará la atención. Pero aquel día ella dijo una frase que me llegó hasta el fondo de mi entendimiento, por no decir el corazón. “¿y como estás hoy?” “tu frase de ayer me hizo me pensar y creo que tienes razón”. Y levante mi vista y pude ver que por fin alguien me miraba a los ojos cuando me estaba hablando y que verdaderamente le importaba lo que estaba diciendo. Y desde aquel momento despertó en mi la vieja inspiración que siempre he llevado dentro, pero que tenía durmiendo por culpa de la rutina de la vida cotidiana.
Y despertó en mi una sonrisa y una ilusión, una manera de recordar las cosas como son, SIMPLES, sin ser materialistas… E imaginé una canción, y me inventé una película en mi cabeza, como antaño hacía cuando era un adolescente.
Y desde aquel día, fui feliz por un instante en la oficina…. Sí, desde aquel día.
Ahora voy a confesar que el poema de a continuación es una fantasía dramatizada del amor desde mi juventud, ¿qué quieren que le haga? posiblemente vi demasiadas películas musicales de desamor.
Yo no he vuelto a escribirla jamás
desde aquel día,
que sí de mí quería saber, ya nunca lo sabré,
desde aquel día.
Es posible que sueñe en su amor,
como una nueva ilusión,
o quizás llorara,
desde aquel día.
Sus palabras de amor donde irán,
y de noche con quien soñara,
es posible que este como yo,
recordando nuestras miradas y silencios,
sin poderme olvidar,
desde aquel día.
Ninguno de los dos haremos nada por arriesgar,
y no nos escribiremos,
desde aquel día.
Los Jefes de Proyecto pueden llegar a demostrar sus habilidades en la escritura, y para colmo se nos hacen románticos. Pobres aprendices a Don Quijote.
Estas líneas están adaptadas a la versión original de la canción de Raphael “Desde aquel día”.
http://www.youtube.com/watch?v=lNL1Q6oskbg





Bonito poema, una pena que no sean así de directo en la oficina y se digan la cosas como en las novelas de telecinco…..
Las oportunidades se toman o se dejan, pero hay que dejarlo siempre bien claro…. NO LO DEJAS PASAR!
Maria
Leave your response!