Decálogo para que tu Director General cuente contigo

Por Fermín de Rojas,
Cuantas veces has dicho al llegar a casa, lamentándote, que ni tu jefe y ni tu Director General cuentan contigo, ¿Cuántas veces?
Al final tu pareja te dice que no le calientes la cabeza, y por otro lado, tus amigos te comentan que siempre te estas quejando. Menuda situación, ¿soy un cero a la izquierda en mi vida laboral?. No cuentan conmigo, menuda “mixxxx de trabajo”. Al final estas amargado y simplemente te vuelves un “quejica profesional”, (del ingles “Professional moaner”).
Cansado de esta situación, que en muchos de los casos, lo mejor es buscar una buena salida para poder empezar de cero de nuevo, pero atrapado en la crisis financiera y en muchos casos dando gracias al “divino” por mantener el trabajo, he decidido hacer un ejercicio de admisión de errores cometidos y de oportunidades desaprovechadas.
Después de marearme en la búsqueda del santo grial de cómo contentar al dichoso Director General y así conseguir una satisfacción personal en el trabajo, os lo resumo en 10 consejos para que me sirva a mí y a quién quiera en un futuro.
La gran mayoría los artículos que he leído de diferentes autores anglosajones avisan que son muchos los que se sienten atraídos en trabajar para sus jefes por el ansia de poder y dinero, y donde hay oportunidad de hacerlo, hay riesgo, y muchos se queman en el camino, dejándolos mutilados psicológicamente para el resto de sus vidas profesionales.
Entonces, hay que preguntarse ¿Cuál es la mejor manera de no quemarse en el camino? La mejor recomendación es imaginarse en la posición de Director General y ver el mundo a través de sus ojos.
A partir de esa situación, los 10 consejos te serán más sencillos:
1. Trata a tu Director como un ser humano, y te darás cuenta que lo gran mayoría lo son. Para de intentar ser un pelota, para de ser tan emocional, sintiéndote herido en todo. Si actúas como junior en tu role, sin tomar responsabilidades o como un freelance que no se integra en la organización, se te tratará de esa manera. Directores quieren compañeros y colegas con los que puedan contar para hacer que la empresa vaya hacia delante. Adáptate y actúa de esa manera.
2. Ve el mundo a través de sus ojos, tu idea favorita puede que sea importante para ti, PERO encajaría en los planes del Director??
3. Se valiente y descarado en los negocios y proposiciones, el Director no quiere perdidas de tiempo en informes irrelevantes o reducción de costes insignificantes. Tu idea tiene que tener el factor X “que sea realmente diferente”. Ten la confianza de estar en desacuerdo con tu Director (en privado siempre, no en publico), si consigues salvar a tu jefe de un embrollo, te ganaras su respeto y confianza.
4. Añade valor rápido, ve al grano, el director no tiene tiempo en abundancia para pederlo.
5. Se positivo, Esto no significa estar contento siempre y de acuerdo con todo. Presenta soluciones y no problemas, el director siempre se encuentra apagando fuegos, y quiere a su lado “bomberos” que le ayuden y no “pirómanos” en su equipo.
6. Se leal, el Director nunca perdonara alguna acción de deslealtad como quedarse callado o abstenerse en momentos críticos.
7. Entrega tus trabajos a tiempo, nada de excusas, evita el decir, yo dije o tu dijiste etc, Acusar y excusarse no te llevaran a ningún sitio.
8. No te escondas detrás de las presentaciones de Power Point, No prepares la presentación como si fueras a un examen final donde te vayan a puntuar. En vez de esto, presenta al director como lo harías con un compañero de trabajo, él confiará más en lo que le cuentas de forma informal que lo que ve formalmente.
9. Prepárate para tener encuentros formal e informal con tu Director. Prepárate para la posible situación que te encuentres con tu director en el pasillo o en el ascensor y te pregunte como van las cosas, ¿qué le vas a responder?. Esta es la oportunidad de oro para sobresalir en lo mejor o lo peor.
10. No dependas solo con la confianza del Director, no te limites en las amistades dentro del trabajo, construye relaciones entre compañeros, un networking, ya que si acabas siendo “el perrito del Director General” te irá bien hasta que él se vaya a otro puesto o empresa. Trabaja de manera que si esta situación ocurre, puedas sobrevivir esta crisis de sucesión. El mensaje es simple, necesitas hacer una red de aliados dentro de la empresa.
Conclusión, con este articulo he abierto los ojos a una nueva realidad, una quinta dimensión dentro del comportamiento humano en la oficina. Ahora entiendo el comportamiento de ciertas personas, como “los perritos del Director” y los que se reparten el pastel al final (me refiero al bonus al final del año), y el por qué de tanta ambición personal y profesional sin importarles nadie de al lado. ¿Será que tengo prejuicios antes de empezar a intentar este decálogo? Tengo la convicción de que hay tener también ojo a la hora de decidir tomar la decisión de jugar a quemarse en el camino de contentar a Director General.
Te has parado a pesar, ¿Qué ganaré YO con todo esto?.
Y aquí no acaba todo, este es el inicio del artículo al concepto del “librillo del Cardenal Richelieu”, donde reflejare las técnicas maliciosas y oscuras de gestión de empleados que utilizan para hacerse uno con el poder dentro de la empresa donde trabajas.










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